Oratoria para opositores: qué hacer si te quedas en blanco exponiendo un tema

En los meses que llevo haciendo los cursos de Hablar en Público con Despiertoos han sido bastantes los opositores y opositoras que nos han contactado para entrenar su oratoria. Los perfiles son de trabajadores o estudiantes que necesitan prepararse para afrontar un examen oral; ya sea porque quieren superar con éxito una oposición, porque afrontan un proyecto de promoción interna o porque tienen que defender una tesis o un doctorado. Lo que buscan, en la mayoría de los casos, es ganar seguridad, desprenderse de los titubeos, que se les entienda con claridad, que se les perciba como expertos en su materia y transmitir solidez sobre el tema que están exponiendo. Después de todo este tiempo y, tras ver a varios candidatos, una de las principales percepciones es que las personas que preparan una oposición con un examen oral tienden a realizar presentaciones demasiado clásicas (¡a veces hasta aburridas!) que no son más que una réplica de la memoria escrita que han preparado previamente. De ahí que una de las líneas de trabajo de los cursos de hablar en público para opositores sea cómo hacer presentaciones que cautiven.

Miedos

Sin lugar a dudas, uno de los grandes miedos de los opositores que afrontan un examen oral es quedarse en blanco. Realmente es algo natural que le puede pasar a todo el mundo. Y si no me crees, mira este vídeo del Rey Felipe VI.

 Ante todo, lo primero que debes tener claro es que no hay ningún drama por quedarse en blanco. Es algo que intentamos transmitir a los alumnos. Nunca pierdas la sonrisa. El silencio no es malo. No le tengas miedo. Del silencio pueden surgir cosas buenas; mira este vídeo del uso del silencio en las películas de Martin Scorsese.

El semáforo

Existe una técnica que te ayudará a avanzar en ese momento en el que te quedas en blanco. Se trata de la técnica del semáforo y de sus tres luces: roja, naranja y verde. Cuando te quedes en blanco, luz roja; para, no sigas hablando, no entres en pánico. Es, entonces, momento de pensar, de mirar tus notas, de beber agua, de mirar la pantalla; tu luz está naranja. No pasa nada por unos segundos de silencio. Una vez que te hayas reubicado, tu luz está verde. Es momento de volver a hablar. Pero, si no consigues encontrar el hilo, no te preocupes: vuelve un poco atrás, sigue hacia el siguiente punto o pregunta al público.

Muchas veces el atasco también se produce porque no encuentras la palabra precisa. Es algo que nos puede ocurrir a todos. Lo bueno es que existen formas de minimizar las opciones de que esto suceda.

En primer lugar, genera un diálogo fluido con el público. Si el 100% de la presentación está enfocada sobre ti, tendrás más opciones de equivocarte. También tendrás más protagonismo, así que cualquier tropiezo que cometas quedará más patente. En segundo lugar, descansa bien. Si tu exposición es por la mañana, procura acostarte pronto. En el caso de que sea por la tarde, intenta descansar unas horas antes del examen. En tercer lugar, prepárate bien. Algunos autores dicen que es necesaria una hora de preparación por cada minuto de presentación.

¡Si quieres afrontar con éxito el examen oral de tu oposición, dar respuestas eficaces a las preguntas comprometidas del tribunal y ganar seguridad y confianza, apúntate ya al Curso de Hablar en Público de Despiertoos! Mira la experiencia de Loli y Maribel, dos opositoras que han completado con éxito los cursos de Hablar en Público.

 

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